Heinz ha lanzado una campaña que convierte el amor por el kétchup en un mecanismo de dosificación. La iniciativa, bautizada como «Love Lid», presenta un tapón de rosca regulable con tres posiciones diferentes: «Like», «Love» y «Crazy Love», cada una asociada a una cantidad distinta de salsa de tomate.
Según la marca, la idea nace de los debates que circulan en redes sociales sobre cuál es la cantidad «correcta» de kétchup por ración de comida. Lejos de zanjar la discusión, Heinz ha querido que cada consumidor decida libremente cuánta salsa quiere, tal y como explica Nina Patel, Vice President Global de Heinz en The Kraft Heinz Company, en declaraciones a MarketingDirecto: «Todos experimentamos el amor de manera diferente y la conexión de nuestros fans con el kétchup no es en modo alguno una excepción. La gente tiene rituales personales muy arraigados en cuanto a la cantidad de kétchup que debe echarse sobre la comida y nosotros celebramos cada uno de esos rituales».
Tres niveles de amor por el kétchup
El tapón funciona con un sistema de regulación mecánico: si el usuario elige la posición «Like», el envase libera sólo una pequeña cantidad de kétchup. Al girar el tapón a la posición «Love», aumenta notablemente la cantidad vertida. Y quien selecciona «Crazy Love» recibe una dosis extraordinariamente generosa de salsa, en consonancia con su apasionamiento declarado por el producto.
La campaña ha sido desarrollada por la agencia Wieden + Kennedy Londres y forma parte de una estrategia más amplia de Heinz que busca conectar con los rituales y preferencias personales de los consumidores. La marca ya había explorado este territorio a principios de año con «Heinz Dipper», una caja de patatas fritas provista de un compartimento especial para el kétchup.
Disponibilidad y formato de venta
El tapón regulable «Love Lid» se comercializa en Estados Unidos a través de thelovelid.com y en Reino Unido mediante la web HeinzToHome.co.uk. El pack incluye una botella de kétchup Heinz, el tapón regulable y una guía de uso.
La iniciativa conecta con la tendencia de las marcas de alimentación a personalizar la experiencia de consumo y a transformar debates de internet en acciones de marketing tangibles. Heinz ya había capitalizado anteriormente fenómenos virales, demostrando su capacidad para convertir conversaciones digitales en productos físicos.
Fuente: MarketingDirecto · Esta información ha sido elaborada por la redacción de SoloNoticias con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
