La industria del videojuego en España cerró 2025 con más de 22,8 millones de jugadores, lo que representa el 47,5% de la población del país. Según el Anuario de la Asociación Española de Videojuegos (AEVI), el sector generó una facturación de 2.293 millones de euros, pese a registrar un descenso del 3,2% respecto al año anterior. Los datos confirman el peso del videojuego como una de las industrias culturales y digitales más relevantes del mercado español.
El informe muestra cómo los hábitos de consumo siguen evolucionando al ritmo de la tecnología. El móvil y la tableta se han convertido en los principales dispositivos para jugar, con un 43% de uso, por delante de las consolas (29%) y el ordenador (28%). Estos datos evidencian que el videojuego ha dejado de estar asociado únicamente al ocio doméstico y forma parte de la rutina diaria de millones de personas en distintos espacios y momentos.
Un mercado intergeneracional y más diverso
Uno de los cambios más destacados del estudio es la ampliación del análisis de edades hasta los 75 años, una muestra del carácter intergeneracional del sector. El 54% de la población española entre los 6 y los 75 años juega a videojuegos. Aunque los jóvenes de entre 12 y 17 años continúan liderando la penetración con un 86%, destaca especialmente el crecimiento entre los mayores de 65 años, donde un 28% afirma jugar de manera habitual.
La evolución del perfil del jugador también refleja una mayor diversidad. La distribución por género se acerca cada vez más al equilibrio, con un 48,5% de mujeres jugadoras, un 51% de hombres y un 0,5% de personas no binarias. Sin embargo, el Anuario señala que esta igualdad en el consumo todavía no tiene su reflejo en el ámbito profesional, ya que las mujeres representan únicamente el 25% de los empleos dentro de la industria.
Digital y físico: un mercado en transformación
En el apartado económico, el mercado español mantiene una estructura mixta entre formatos físicos y digitales. La distribución digital concentra ya el 61,9% de las ventas, mientras que el formato físico supone el 38,1%. Dentro del ecosistema digital, las aplicaciones móviles y los servicios de suscripción experimentaron un crecimiento del 15,3%, mientras que los contenidos descargables (DLC) redujeron su peso un 27,8% ante la falta de grandes lanzamientos respecto a 2024.
Eventos y profesionalización del ecosistema
España continúa reforzando su posición como uno de los mercados europeos más activos en la organización de eventos relacionados con el videojuego y los deportes electrónicos. En este contexto, compañías como GGTech Entertainment han ganado protagonismo con proyectos que combinan competición, formación y entretenimiento.
Uno de los grandes referentes es GAMERGY, cuya última edición reunió a más de 63.000 asistentes y consolidó su papel como punto de encuentro entre jugadores, marcas y comunidades. El evento combina torneos, experiencias inmersivas y actividades vinculadas al entretenimiento digital, reflejando la evolución de un sector cada vez más profesionalizado.
También destaca la evolución de Circuito Tormenta, la competición amateur oficial de Riot Games en España, que continúa funcionando como una vía de acceso para nuevos talentos de videojuegos como VALORANT y League of Legends. Por otro lado, iniciativas como ULTRAGAMER han reforzado la conexión entre compañías, creadores de contenido y audiencias jóvenes, demostrando el potencial del videojuego como nuevo espacio de comunicación y relación entre marcas y consumidores.
Del entretenimiento a la cultura y la inclusión
El Anuario AEVI 2025 también pone el foco en la dimensión social del videojuego y en su capacidad para generar impacto más allá del ocio. Proyectos como The Good Gamer y PlayEquall trabajan en la promoción del uso responsable, la accesibilidad y la igualdad dentro del ecosistema digital.
A nivel institucional, el Ministerio de Cultura continúa impulsando medidas destinadas a reconocer el videojuego como una manifestación cultural, mediante programas de apoyo, protocolos y políticas públicas orientadas al desarrollo del sector.
Los datos del informe dibujan así un escenario en el que el videojuego se consolida como una industria transversal, con influencia en la economía, la cultura, la educación y la innovación. España no solo juega, sino que también desarrolla talento, crea comunidades y construye un ecosistema digital con cada vez mayor peso dentro de la sociedad.
Fuente: MarketingDirecto · Esta información ha sido elaborada por la redacción de SoloNoticias con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
