El Departamento de Justicia estadounidense ha abierto una investigación que se prolonga desde hace casi un año sobre Andreessen Horowitz, uno de los fondos de capital riesgo más influyentes de Silicon Valley, según informó Bloomberg. La pesquisa analiza si la firma incumple normativa antimonopolio por tener socios en los consejos de administración de dos startups competidoras: Databricks, valorada en 190.000 millones de dólares, y Fivetran, que se fusionó con dbt Labs en junio pasado.
El cofundador de Andreessen Horowitz, Ben Horowitz, ocupa un puesto en el consejo de Databricks, mientras que el socio Martin Casado forma parte del consejo de Fivetran. Aunque ambas empresas no competían cuando el fondo invirtió inicialmente en ellas, la evolución de sus productos las ha situado en el mismo mercado, según explican fuentes de la industria consultadas por TechCrunch.
Del cloud storage a la competencia directa
Databricks comenzó siendo conocida principalmente por sus soluciones de almacenamiento en la nube, pero con el lanzamiento de su producto Lakeflow se ha expandido al terreno de los pipelines de datos impulsados por inteligencia artificial y conectores de aplicaciones, el negocio principal de Fivetran. Un inversor de Databricks, que pidió anonimato, confirmó a TechCrunch que las dos compañías no eran rivales cuando Andreessen Horowitz invirtió en ellas.
Varios inversores de capital riesgo mostraron sorpresa ante la noticia de la investigación. Dado que Andreessen Horowitz ha respaldado cientos de empresas a lo largo de su trayectoria, resulta prácticamente inevitable que algunas pivoten o amplíen su oferta hasta entrar en los mismos mercados. Aunque respaldar a competidores directos se ha vuelto más aceptable en los últimos años —como demuestran los numerosos fondos que invirtieron tanto en Anthropic como en OpenAI—, ocupar puestos en el consejo de startups rivales genera un conflicto de interés de mayor gravedad.
La muralla china como posible defensa
Los miembros del consejo de administración acceden habitualmente a información estratégica mucho más sensible que los inversores que no ocupan ese puesto. Para resolver este tipo de conflictos, lo habitual sería que uno de los socios renunciara a su puesto. Sin embargo, dado que en este caso dos personas distintas del mismo fondo ocupan los consejos, Andreessen Horowitz podría implementar lo que la industria denomina una «muralla china» entre Horowitz y Casado, impidiendo que compartan información confidencial sobre ambas compañías, según explicó un inversor consultado.
La investigación invoca la Sección 8 de la Ley Clayton, una normativa antimonopolio de 112 años de antigüedad que prohíbe a una persona o entidad ocupar puestos en los consejos de empresas competidoras. Dado que los reguladores rara vez han aplicado esta norma al sector del capital riesgo, la industria sigue de cerca el desarrollo de esta pesquisa.
Implicaciones para el ecosistema de capital riesgo
Si Andreessen Horowitz se ve obligado a ceder uno de estos puestos en el consejo, las consecuencias podrían extenderse más allá del caso concreto. Los fundadores de startups podrían otorgar menos valor a los compromisos de consejo de los fondos de primer nivel, sabiendo que esos inversores podrían verse forzados a dimitir si surge un conflicto de cartera en el futuro.
Andreessen Horowitz no respondió a las solicitudes de comentario de TechCrunch ni de Bloomberg. Databricks y el Departamento de Justicia declinaron hacer declaraciones sobre el asunto.
Fuente: TechCrunch · Esta información ha sido elaborada por la redacción de SoloNoticias con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
