Cabría esperar que en 2026, con años de evolución en semiconductores, cualquier móvil nuevo funcionase al menos de forma decente. La realidad es otra: los procesadores de gama de entrada continúan siendo el talón de Aquiles de los smartphones económicos, según relata Ricardo Aguilar, editor senior de Xataka, tras una experiencia personal de compra.

El objetivo era simple: un teléfono para WhatsApp y navegación GPS en moto, sin exigencias de rendimiento. Con un presupuesto inicial de unos 100 euros, Aguilar buscó un dispositivo funcional y sencillo. Tras descartar el POCO M7 (equipado con un Snapdragon 685 de 2023) por precio, acabó comprando en oferta por 89 euros un terminal con 8 GB de RAM, 256 GB de almacenamiento y un Helio G100 Ultra, procesador de gama de entrada de 2024.
Rendimiento inaceptable en tareas básicas
El resultado fue decepcionante. Según su testimonio en Xataka, el teléfono tardaba casi dos segundos en abrir la cámara, presentaba lag en el launcher recién configurado, congelaciones constantes y un rendimiento general inaceptable para su rango de precio. «Llevaba tiempo sin probar un gama de entrada. Pensé que en 2026 las cosas estarían algo mejor, y no podía estar más equivocado», afirma.
El problema no es exclusivo de ese modelo concreto. Aguilar señala que procesadores como el Helio G99, Helio G100 e incluso algunos Snapdragon de la serie 600 (o Gen 6) siguen moviendo a duras penas aplicaciones básicas en 2026. La preocupación va más allá del rendimiento inicial: «Lo preocupante no es cómo rinde el teléfono recién salido de la caja (que ya rinde mal), es cómo rendirá dentro de unos años con cierta degradación del hardware, actualizaciones de sistema y apps».
El procesador, clave en la experiencia de usuario
El editor subraya que el procesador es el componente más crítico de un smartphone, ya que determina:
- El rendimiento bruto del sistema
- La calidad del módem y la cobertura de red
- El procesamiento fotográfico y el rendimiento de la cámara
- La calidad final del audio
- La gestión eficiente del consumo energético
Según su análisis, los procesadores de gama alta de hace unos años siguen siendo notablemente superiores a los de gama de entrada actuales. «Así que entre ese gama alta de 2024 a tope de chicha y ese gama de entrada recién salido… Tengo claro qué tendría que haber hecho», concluye.
«El procesador es muchísimo más importante de lo que podemos pensar como usuarios medios. Es el corazón de nuestro móvil»
La experiencia evidencia que, pese a los avances tecnológicos, la gama de entrada móvil en 2026 continúa siendo un terreno complicado para el consumidor. A partir de ciertos umbrales de precio, la compra es más segura; por debajo, conocer en profundidad las especificaciones del procesador resulta fundamental para evitar decepciones.
Fuente: Xataka · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de SoloNoticias con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
